sábado, 13 de abril de 2013


Historia del Acordeón en el folclor Vallenato




El acordeón es un instrumento de viento, portátil, de música popular, compuesto por un sistema de lengüetas metálicas, puestas en vibración por un fuelle insuflador de aire, que se acciona entre los brazos y dos teclados: uno para la melodía (mano derecha)y otro para los acordes fundamentales, acordes de séptima y baja (mano izquierda).
Fue inventado en Alemania en el año 1829 por el austríaco Kiril Damian y perfeccionado por el francés Buffet. Tuvo mucha acogida en los países del centro de Europa, especialmente en Francia e Italia a mediados del mismo siglo, este último país fue el que más lo comercializó.
Inicialmente fue considerado el compañero inseparable de marinos y campesinos del viejo mundo. Este instrumento asoma al Valle de Upar en las últimas dos décadas del siglo XIX. En los primeros
veinte años del presente siglo fueron promocionados y comercializados dos tipos de acordeones: el germánico (Tornillo e'Máquina) que tiene dos teclas de bajo cuchara y una o dos filas de botones al lado derecho, y el tipo italiano o vienés (el Espejito) con cuatro botones de bajo y una o dos filas de botones al lado derecho. Del año 1936 en adelante comienzan a llegar los Morunos, Guacamayos, Club tercero y sus congéneres. Al promediar los años cincuenta aparece el G C F y A D G y en los sesenta comienza a reinar el Cinco Letras con suséquito de técnicos de acordeones que han obtenido de la musicalidad de éstas, variables maravillosas.
Llegó sin ningún propósito, pero hay un dicho popular que dice: "Al que le van a darle guardan", así de sencillo, encontró una estructura musical formada durante muchos siglos producto de la trietnicidad, y su asentamiento le permitió liderar la unidad musical de los tres continentes y convertirse en el instrumento alma y vida de un pueblo. Fue acogida con afecto. Ayudaron para que reemplazara al carrizo, gaita, o flauta, como se le denominara a este aerófono compañero de la caja y la guacharaca en otros tiempos, los siguientes juglares: José León Carrillo, Luis Pitre, Sebastián Guerra, Rosendo Romero Villarreal, Efraín Hernández, Santander Martínez, Pedro Nolasco, Andrés Montufar y Francisco El Hombre, entre otros. A cada uno como le fue llegando lo fue cogiendo, le fue sacando y lo fue tocando.
Las siguientes marcas han sido las más conocidas en la región: Regal, Coches, Paola Soprani, Delicias, Rigoletto, Honner (la reina del vallenato), y las últimas: la marca Saltarelle fabricado en Francia, trae micrófonos incorporados, luce en distintos colores y es comercializado en Colombia por Antonio Rivas, un chocoano que reside en París; la criolla Sincelejana que inicialmente se conoció como Bar Pos pero que ahora se denomina Ruffi elaborados por Rufino Barrios, y la más reciente, la italiana Gabbanelli de visos relucientes y tonalidades armonizadas por cambios, fue adquirido por Emilianito Zuleta Díaz, talentoso acordeonero de nuestro folclor.
Muchas denominaciones son producto del ingenio de sus intérpretes, según el motivo que representan, la similitud con otro elemento y hasta la subjetiva comparación. Los calificativos más
comunes son: El Tornillo E'Máquina, El Espejito, El Marca Venao, El Guacamayo, El Moruno, Acordeón de Cuchara, Acordeón de Tembladera, Acordeón de Aumento, Tu Ten Khamen, Barrilito, Acordeón de Caballete, Acordeón de Trompito, Club Tercero, Club Segundo, Acordeón de Cambio, Acordeón de Palanquita, Los Melodiones, Simila y El Colibrí.
Además tenemos los comercialmente conocidos donde se ejecuta la música vallenata de hoy que nos indican con sus letras el contenido de su musicalidad en notas, así: G C F (Sol Do Fa), A D G (La Re Sol), Cinco Letras o B Es As (Si bemol, Mi bemol, La bemol) y otras.
Hoy tres casos especiales que vale la pena resaltar por la importancia de sus dueños.
Lorenzo Morales, por los años 1942 a 1943, época en que ya gustaba, tenía fama y los demás le tenían rabiecita, como él lo manifiesta. Luego de pasar una noche amarga en el barrio La Garita donde las Rojas y en el Cañaguate porque los acordeoneros de las cumbiambas y merengues no quisieron prestarle el instrumento, entre ellos Alberto Pertuz, resolvió amanecer a palo seco en la plaza con los Galindo y los Nieves a esperar las siete de la mañana para ir a la tienda "La Nueva Paciencia", de don Jacob Lúquez, a comprar uno que sus amigos le habían ofrecido. Lo solicitaron y por dos oportunidades el dependiente le trajo de los de un teclado aunque no le asustaron porque eran de los mismos que había usado, entonces el propietario le dijo: "Te voy a sacar uno que si te va a gustar, vale veintisiete pesos". Trajo un Moruno de dos teclados y ocho bajos, color negro amas blancas, madera reluciente - "se podía uno afeitar - era una lindura, era un lujo, al verlo yo lo puse "Blanca Noguera" distinguida dama de Valledupar, de belleza sin igual y esposa de Santander Araújo, mi gran amigo, así como lo era Virgilio Baute, el doctor Molina y su esposa Mercedes".

Emiliano Zuleta Baquero tuvo conocimiento del acordeón de Moralito, los jagüeros amigos de Zuleta se reunieron, le propusieron a Pablito López (de los primeros Pablos) le vendiera el acordeón que era de segunda, se cerró el negocio, también era de dos teclados y tuvo un valor de veinte pesos. Ya Emilianito tenía la rasquiiiita con Morales y para estar en la tónica bautizósu nuevo instrumento como "La Morena".
Morales tiene un acordeón que llaman "Blanca Noguera"
y yo también tengo el mío que se Ilama "La Morena
Fue con este acordeón que se acompañó el Viejo Mile para hacer la inmortal obra "La gota fría". El dinástico Juancito López, en La Paz, poseyó un acordeón que le puso "El tigre de la montaña", porque tenía unos bajos roncos y profundos como el rugido de este felino. El Tornillo E' Máquina, por ser uno de los primeros acordeones que llegaron a nuestra tierra, merece hacerle su descripción.
Es un acordeón diatónico de tipo germánico con dos teclas de bajo cuchara y una o dos filas de botones en el lado atiplado, con teclado abierto o cerrado equipado con dos, tres o cuatro válvulas o pistones que algunos dicen eran las parecidas al tornillo de máquina, otros opinan que era que traían unos tornillos por donde desarmarlos muy parecidos al anteriormente mencionado- cuando todas las válvulas están hundidas, naturalmente, la dulzaina no suena. En el modelo con dos válvulas, con una levantada, un tono de la dulzaina suena. Con la segunda válvula levantada, otro tono de la dulzaina opera tornándose ligeramente como una variante no lo suficientemente discordante pero adecuada para proveer un efecto trémulo y placentero. En el modelo con tres válvulas la tercera opera un tono de ladulzaina afinando un octavo más bajo que el tono operado por la válvula número uno, y en el modelo de cuatro, la cuarta opera otro tono de la dulzaina afinando un octavo más alto que el tono operado por la válvula número uno. En el argot de los técnicos nuestros esto quiere decir que se cambia de sonido natural a sonido tapado, armonizado y transportado grueso. La cerradura está en la mitad del acordeón. Como punto de apoyo trajo una trenza de cuero afianzada en el centro del diapasón que le llaman manigueta.

miércoles, 10 de abril de 2013

MODALIDADES DEL VALLENATO
Hay cuatro modalidades básicas del genero: merengue, paseo, puya y son. Cada una tiene sus rasgos diferenciadores, estando enlazadas desde luego, por factores comunes.


Merengue

La palabra Merengue se remonta a la época de la colonia y proviene del vocablo muserengue, nombre de una de las culturas africanas que traída desde las Costas de Guinea, llegó a la Costa Atlántica. El Merengue Vallenato tradicional, tiene una cuadratura de compás de seis por ocho, un compás derivado, ya que los compases originales son los de 4 tiempos, el de tres y el de dos; desde este punto de vista el Merengue Vallenato es el aire más complejo y a la vez más original entre los cuatro tradicionales.
El Merengue se diferencia de los demás aires en la interpretación y marcación de los bajos de 3 x 1 y a veces de 1 x 3, de acuerdo a la estructura propia de la melodía. Aunque si el intérprete lo desea puede tocarlo más rápido. Melódicamente es el aire o ritmo más rico del vallenato y su ejecución permite, al intérprete, desplegar todas sus habilidades y hacer un verdadero alarde de cadencia y armonía.

Paseo


A diferencia de todos los demás aires de este folclor, el Paseo tiene una cuadratura de compás de 4 tiempos. La marcación de los bajos es de 1 x 3 y a veces, de acuerdo a la pieza, de 2 x 1. Para los intérpretes es el Aire más fácil de tocar. Literariamente recoge, de forma espontánea, las historias y relatos de un pueblo que perfecciona todos los componentes de los mismos, en una especie de cantares de siempre, para que luego, lo llamen Paseo.
La razón histórico-cultural del Paseo es apasionante y paradójica, la primera porque como genero cantoril, concebido especialmente para perpetuar la historia de un pueblo a través del canto, hunde sus raíces en la época precolombina, cuando los Chimilas al igual que los Guajiros, Tupes y demás habitantes del Valle de Upar, hacían esto para reemplazar a la inexistente escritura tal como lo hicieron todas las naciones primitivas e iletradas del mundo, y la segunda porque a pesar de esta antigüedad que lo coloca en situación de privilegio frente a los demás aires surgidos del mestizaje, la palabra Paseo utilizada para designar este ritmo es, en el ambiente vallenato, la mas nueva entre las cuatro, hasta el punto de no tener mas de 80 años de haberse popularizado.
Precisamente una de las definiciones consagradas por los diccionarios de la Lengua española es Figura de ciertos bailes a la que comparan su equivalente bailar paseado. Al llegar el acordeón, se definieron los compases, se perfeccionaron las melodías, y no quedó más remedio que decidir que entre los tres aires folclóricos que lo precedieron: Puya, Merengue y Son, existía otro, un poco confundido entre ellos, que, al liberarlo, resultaría ser el espíritu de todos: el Paseo vallenato.

Puya


En Valledupar y sus alrededores, el ritmo más antiguo era llamado "Puya", que nunca tuvo canto y consistía en la imitación hecha por el carricero, en ritmo rápido, del canto de algunos pájaros; se bailaba en hileras, llevando cada persona las dos manos cerradas a la altura del pecho con los dedos apuntando hacia delante y simulando que se puyaba repetidamente a quien danzaba adelante. El nombre de Puya viene del verbo puyar. A través del tiempo se fueron fusionando los distintos elementos de nuestra cultura folclórico-musical, lo que logró, que al sumarse la puya negroide, como genero cantado, a la puya indígena, como genero musical sin canto, diera como resultado la espléndida Puya vallenata con perfecto equilibrio entre el canto, la melodía y el ritmo.
La Puya tiene un típico compás de seis por ocho y es de estirpe virtuosamente zamba, con una melodía similar al canto de las aves y la sátira. La Puya y el Merengue en su patrón rítmico y armónico son iguales. La diferencia está en su concepción melódica; en el ritmo, en la música y naturalmente en la interpretación que se haga, propia de cada pieza. Así la Puya, tiene una marcación en los bajos de 2 x 2 y a veces, de 2 x 1 en ciertos pasajes de la interpretación, aunque no en todas las piezas. La velocidad que se le imprima no es diferencia, porque el interprete la toca a su gusto. 

Son


La palabra Son proviene del Latín Sonus, que quiere decir sonido agradable producido con arte. Por su propio significado este término ha estado desde siempre ligado a la música. El Son vallenato tiene una cuadratura de compás de 2 x 4, es un cantar de ancestro mulato, sin que esté libre de la influencia indígena, pues esto no es posible en una música en donde toda la estructura autóctona es de esta estirpe. Una característica esencial en la ejecución de este aire es la prominente utilización del bajo del acordeón en su interpretación, tanto que los bajos pueden ser más notorios que la misma melodía emitida por el teclado principalmente en los acordeoneros de las nuevas generaciones.
Ha llegado a creerse que quien no esté capacitado para ejercer un completo dominio sobre los bajos nunca podrá ser un buen ejecutante del Son vallenato. El Son tiene una marcación en los bajos de 1 x 1 muy marcado, sobretodo en intérpretes sabaneros o de influencia bajera, a diferencia de los acordeoneros de la Provincia (Valledupar, Villanueva, Fonseca, etc), quienes interpretan el Son mas fluido, menos marcado, más sutil y le dan una marcación de bajo de 1 x 2 y de 2 x 1, a veces. Como el Paseo los Sones son una especie de crónicas en donde la singular narrativa del cantor deja plasmados los acontecimientos de su existencia, particularmente en esta especie se representan dramas nostálgicos que han constituido parte importante en la vida del autor. 


miércoles, 3 de abril de 2013

ORIGEN DEL VALLENATO

fuente:http://pasioncolombia.webslab.net/Blog_Post.aspx?ps=327
 
 
El vallenato además de ser el gentilicio popular de los nacidos en Valledupar (Dpto. del Cesar en el Caribe Colombiano), cuya nominación clásica es valduparense, es también un modo de ser, un estilo de vida y básicamente el género musical que comprende los cuatro aires o ritmos típicos de nuestra región y representa las vivencias personales de su autor y el sentir de un pueblo como fiel imagen del mestizaje del cual somos productos todos los colombianos.
 
El vallenato es un género musical autóctono de la Costa Caribe colombiana con epicentro en la antigua provincia de Padilla (actuales sur de La Guajira, norte del Cesar y oriente del Magdalena) y presencia ancestral en la región sabanera de los departamentos de Bolívar, Sucre, Córdoba. Su popularidad se ha extendido hoy a todas las regiones del país y países vecinos como Panamá, Venezuela, Ecuador y México. Se interpreta tradicionalmente con tres instrumentos: el acordeón diatónico, la guacharaca y la caja vallenata. Los ritmos o aires musicales del vallenato son el paseo, el merengue, la puya, el son y la tambora. El vallenato también se interpreta con guitarra y con los instrumentos de la cumbia en cumbiambas y grupos de millo.
 
No se sabe con exactitud de dónde proviene la palabra "vallenato", a pesar de las muchas hipótesis que han sido expuestas. Sin embargo, a principios del siglo XX, tenía una connotación despectiva y a los propios habitantes de Valledupar no les gustaba. Por tal motivo, en 1915 don Miguel Vence, educador de primaria, fundó una Academia de la Lengua de Valledupar, la cual sesionó una sola vez y determinó que el gentilicio de los nacidos en Valledupar fuera "valduparense".
Generalmente se define al vallenato como un género musical de la Costa Caribe Colombiana, más precisamente del área de influencia de Valledupar, capital del departamento de Cesar. Se sostiene que el nombre proviene del gentilicio popular de los nacidos en la ciudad donde tiene mayor arraigo este género. Según algunos, se trata de un neologismo que nació con los nativos viajeros en mulas, que cuando se les preguntaba en otras tierras de dónde eran, en su decir campesino respondían "Soy nato del Valle", que es como decir "Soy del Valle nato".
No obstante que el término "vallenato" puede referirse a los nacidos o a las cosas que se originan en Valledupar (Valle de Upar, el valle de Eupari, cacique indígena legendario de la región), existen otras versiones de la denominación: Según Barrameda Morán, el vocablo "ballenato" pasó a designar a todas las personas que padecieran la contaminación sanguínea producida por el jején, fueran oriundos o no de Valledupar y dice: "La tendencia popular a confundir V con B en su pronunciación, terminó por generar el nuevo vocablo: Vallenato".
De manera similar, otra versión sostiene que en las áreas rurales de los bancos del río Cesar, muchos de los habitantes extremadamente pobres sufrieron de una enfermedad producida por un mosquito que les dejó la piel seca y escamosa, con parches descoloridos. La gente asoció la enfermedad con las ballenas recién nacidas (ballenatos), también llamadas "pintaos", que tienen un color manchado de blanco y rosado, parecido a la enfermedad dérmica llamada carate o jovero, por lo cual se identificaba a quienes la padecían como caratejos o ballenatos. De tal forma que "vallenatos" llegó a ser un nombre para menospreciar a la gente pobre el río.